No querer salir de casa, no tengo ganas de hacer nada.

por admin
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No querer salir de casa, puede derivar de una simple situación momentánea como una más grave, y cada situación, al igual que la persona que lo vive, es muy diferente.

De una simple pelea o recibir abusos, son dos ejemplos de situación que nos pueden hacer no querer salir de casa.

Aunque suele empezar como una desmotivación a hacer cosas que antes se solía hacer sin problemas.

 

No querer salir de casa

¿Cómo empezamos a no querer salir de casa?

Un día y otro día, te encuentras entre en tu casa o trabajando, solo haces eso y poco a poco, la desmotivación empieza hacer mella.

Cuando no trabajas, lo pasas en casa viendo Netflix, HBO o viendo videos en YouTube, o jugando a algún videojuego, y cuando te dicen de salir, buscas cualquier excusa.

Es como el inicio de no querer salir de casa.

La desmotivación es algo que no se ve, poco a poco empieza a dejarse notar, cada día se hacen las cosas con desgana, llegando a costarnos mucho y con pocas ganas de cambiar, muchas veces, no nos damos cuenta de la situación.

Es un veneno que te consume poco a poco y es un paso más, a un problema que a nadie le gusta hablar, como es la depresión.

Es algo que puede sufrir cualquiera, la desmotivación, viene de forma lenta al estar en un estado negativo o apático, también puede llegar de muchas otras formas, todo depende de la situación personal de cada uno.

Una decepción, una desilusión en algo que teníamos mucho empeño puede ser un desencadenante, aunque los humanos somos una especie que muy fácilmente podemos entrar en un estado negativo permanente, la desmotivación es una. Ten cuidado con lo que piensas, es lo que determina tu futuro.

Razones por las que no queremos salir.

No querer salir de casa, se puede deber a muchas cosas, por eso, es importante hacer una reflexión sincera referente a nuestra vida, de nuestra situación personal.

Todo depende de las circunstancias de cada persona, no hay dos personas iguales y no es lo mismo estar cansado que estar desmotivado, aunque ambas pueden estar relacionadas entre sí.

 Y ver cuál es la razón ya que algunas pueden ser temporales y otras situaciones que debemos parar, voy a poner unos ejemplos:

  • Estar cansado.

Cuando hablamos de estar cansado, hablamos de no tener energía ninguna y de no querer salir de casa por ello.

Eso suele suceder cuando una persona esta pasando por una mala situación o vive en un entorno negativo, la negatividad consume energía.

Cuando me siento cansado, excepto por falta de sueño, suele ser por estar atravesando un mal momento, que normalmente suelo corregir con el tiempo.

Una persona que lo toma como algo normal, y así continuamente suele derivar en problemas más graves.

Mala alimentación, poco descanso o pocas ganas de salir de la cama, son síntomas de depresión.

También una situación de casa/trabajo o casa/estudiar, entre la monotonía y el estrés que se pueda generar, nos causa la sensación de estar cansados.

Posiblemente, esta es uno de los síntomas más habituales de las personas que cumplen las condiciones de la depresión o de una mala situación personal sin afrontar y derivar a algo peor.

Si es tu situación, puede ser por una falta de alimentación en condiciones y de hacer ejercicio, tampoco es necesario ir a un gimnasio, es suficiente con caminar 1 hora y comer bien a nuestras horas, y descansar bien.

En caso de monotonía, está en ti cambiar esa rutina y esa energía.

  • Estar de bajón.

Hay pensar que estar de bajón, es lo más normal del mundo, somos humanos y es algo que no podemos evitar siempre.

Lo importante es como se enfrenta ese bajón, y un bajón puede ser un día raro a un suceso en especial, tu respuesta es lo que te hará seguir un camino u otro, hablo por experiencia, por desgracia.

Cuando no nos enfrentamos con el problema y lo dejamos pasar, al principio, no se nota, pero con el tiempo solemos caer en la apatía o desmotivación, hasta llegar a no querer salir de casa.

Llegando a pasar días en los que lloramos sin saber la razón.

Los seres humanos somos así, una montaña rusa de emociones, aunque no todo el mundo lo reconoce, los problemas del pasado suelen volver a nuestro presente.

Si es momentáneo, no te preocupes, todo ser humano siente algún bajón o tiene un día raro, en caso contrario, investiga que te ha llevado a esa situación, todo tiene una razón.

Acoso escolar

  • Acoso escolar/laboral.

El acoso es una lacra que puede sufrir cualquier persona, de cualquier género, raza, condición sexual o credo.

Es un enemigo silencioso para aquellos que no exteriorizan las emociones o que son capaces de ocultar los problemas para no preocupar a sus padres o familia o seres queridos.

Cuando alguien que conozcas, se encuentre en la situación de no querer salir de la casa, es momento de indagar, muchas veces este tipo de problemas son invisibles para muchas familias, hasta que llega el fatídico día.

Por eso, si estás en esta situación, háblalo, cuéntalo, simplemente hazte oír, ya que no estás solo, muchas personas hemos pasado por ello y hemos sido capaces de salir adelante.

Una persona que sufre este tipo de situaciones, sufre un cambio radical en su personalidad y en como actúa, si alguien era de estar con amigos puede pasar a ser una persona encerrada en su cuarto.

O de repente desaparecer de alguna situación social o de poner excusas para no ir.

Sea el acoso que sufras, sea bullying, ciberacoso o acoso laboral o sexual, cuéntalo antes de que sea tarde.

  • Una ruptura.

Cuando hablamos de una ruptura, no estamos hablamos solamente de una amorosa, también puede ser referente a amigos o personas con una conexión especial.

Por norma general en una ruptura la gente pasa por un tiempo parecido al “luto” y luego poco a poco va saliendo adelante.

Pero, por desgracia, no todos son capaces de lo mismo, hay personas por el tipo de relación que tienen son incapaces de salir adelante sin ayuda.

¿Qué tipo de personas? Personas, mayormente, dependientes, poca autoestima o que tienden a idealizar a otras personas y que necesitan estar con alguien.

Una ruptura mal llevada, la persona no la ve en si misma, pero normalmente los demás si, y eso es con un gran cambio, con apatía, con desmotivación o de querer estar solo.

No es algo que se haga de golpe, es algo que sucede poco a poco, cuando no queremos aceptar la realidad, la cual ha cambiado radicalmente.

En este caso, es importante tomarte un tiempo, aprender a conocerte y aceptar la situación, en la medida de lo posible, también hablarlo con alguien de confianza.

  • Familia.

Hay personas que no lo quieren creer, pero la familia en malas situaciones personales puede ser la detonante o la que termina explotando la burbuja.

No querer salir cuando es la familia la causante de los problemas, es cuando debemos buscar la fuerza para salir y estar la mayor parte del tiempo fuera, cualquier excusa es buena, sea caminar o ir a la playa.

Muchas veces, no se realizan por el que dirán los demás.

La familia, según, puede ser la mejor aliada como la peor enemiga, y es cuestión de suerte.

Por eso, es importante hablarlo, en caso de oídos sordos, es tomar una decisión y atender a las consecuencias, que, aunque sean familia, nadie tiene el derecho de hundir a nadie.

Si es tu caso, aprende a decir no y a poner puntos con tu familia.

¿Cómo se puede evitar?

La respuesta depende más bien del factor, pero en general, como casi todo, depende mayormente de uno mismo.

La clave está en los sucesos que nos pasan en la vida, el cómo afrontarlos determina llegar a esta situación u otra muy diferente.

La positividad, la autoestima y la confianza en uno mismo, también son otros factores a tener en cuenta.

Aunque depende de uno mismo, lo sucesos malos solemos dejarlos pasar y luego se vuelve muy difícil salir de la rutina negativa, y así suelen ser la mayoría de las personas.

Pero no somos como la mayoría de personas ¿No?

La mejor forma de evitar caer en no querer salir de casa, es el pensamiento.

Un simple pensamiento negativo, es capaz de hacer que no salgas de casa una semana y comenzar una rutina mala, como algo normal.

Por eso, te aconsejo que tomes a pie de la letra lo siguiente para una vida más positiva, hay que aceptar que no podemos controlar lo que decidan hacer otras personas o suceda a nuestro alrededor.

Las personas nunca van a ser como queremos que sean, hay que aceptarlas como son o alejarlas sino no la queremos.

Controlar lo que se piensa, pensar negativamente sea de nosotros o de alguien, influye en nuestro pensamiento en general, por eso es importante controlarlo, no es fácil, pero con el tiempo se logra.

El primer pensamiento del día, es el que determina tu día, si al despertar piensas “otro día más”, el resto del día lo pasas con la misma energía que el pensamiento.

Cuando tu mente te diga cosas negativas, recuérdale lo increíble que eres, lo increíble que puede ser el día y la fuerza que tienes para salir adelante. 

Conclusiones.

No querer salir de casa, puede derivar de una simple situación momentánea como una más grave, y cada situación, al igual que la persona que lo vive, es muy diferente.

Es importante averiguar la causa de esta situación, y suelen ser problemas que no nos atrevemos a enfrentarnos y que solemos dejar u olvidar, lo intentamos.

Pero la vida es así, cuando menos lo esperas, esa historia sin terminar vuelve a tu vida, y es ahí cuando debes de tomar una decisión.

Por las demás personas no podemos hacer nada, excepto, no ponerlas en un pedestal o “idealizarlas” pero ¿Con nuestra vida? Somos lo que debemos decidir.

Y esa decisión es algo que se debe hacer todos los días, y se hace con el primer pensamiento que tienes al despertar y con el último antes de dormir.

En estas situaciones, es importante hablarlo con alguien, escribirlo para darnos una imagen mejor o si no podemos más, acudir a un especialista.

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