Miedo a las personas e incluso miedo a la soledad, mi historia de miedo.

por admin
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Fobia y miedo


Todos nosotros, vivimos con miedo a algo, aunque algunos tardamos más o menos en darnos cuenta, puede ser miedo a las personas o miedo a la soledad, no es malo tener miedo.

El miedo nos hace avanzar, nos protege y para ser valiente se necesita miedo, el problema viene cuando el miedo, te paraliza, te causa ansiedad o simplemente, no puedes hacer tu vida con normalidad en muchos casos ya no es miedo, sino una fobia.

Por eso es importante saber diferenciar, entre miedo y fobia, ya que aunque pueda ser parecido, es muy distinto, al menos es algo que he aprendido con los años.

Tener fobia es diferente al miedo, la fobia es algo particular que es capaz de producirte terror, parálisis, ansiedad e incluso hacer que salgas corriendo en ciertas situaciones, es un miedo irracional capaz de hacerte evitar que pases por esos sitios donde has vivido la situación de fobia.

Llegué a conocer un caso de una amiga, que le tenía pánico a algo que la mayoría, solo le tiene asco, y son las cucarachas, su fobia era hasta tal punto que no era capaz de hacer su vida normal, si se la encontraba en su casa y si la veía en la calle salía corriendo, incluso una vez se encerró en una habitación por fobia a las cucarachas ya que no se atrevía a pasar por la zona donde estaba, este es un ejemplo de lo malo que puede ser una fobia y la diferencia de tener miedo solamente.

Normalmente, las fobias no suelen interferir en la vida de las personas, excepto en ocasiones, como puede ciertos bichos, o situaciones en la vida real, hay personas que tienen fobia a las personas o al hablar en público, y en una sociedad como la nuestra, es algo que puede afectar mucho en nuestro día a día, principalmente, si estudias o trabajas en ciertas cosas puede ser muy malo.

Hay personas que tienen fobias muy variadas, desde tener fobia a estar solos en el bosque, a la piscina, a los relámpagos a incluso tener miedo a las personas o incluso a estar en un ascensor, la mayoría suelen coincidir en que han sido un suceso de verdadero impacto emocional y mental hasta tal punto de tener terror, solo con estar en la misma situación o al verlo, y en un mundo como el nuestro donde hay otros capaz de crearte fobias, puede ser una experiencia bastante de terror.

 

 

En cambio, el miedo es algo que el 99% de las cosas que intentamos de las que no tenemos certeza, no nos atrevemos a realizarlas, el miedo es de las pocas cosas que nos puede demostrar que somos humanos, ya que no solo se tiene miedo a lo desconocido, sino a muchas situaciones y cosas, tarde o temprano todos descubrimos nuestro mayor miedo.

Miedo a las personas

Y un día, te levantas por la mañana y coges tu mochila, vas a un colegio nuevo, una clase nueva y nuevos compañeros, el miedo te paraliza, te bloquea y no eres capaz de alzar la mirada para mirar a otros, mientras entras a la clase, mientras te muestran al resto y te sientes como si fueras un escaparate.

Pasan días en un rincón de la clase, incapaz de acercarte a los demás pero a la vez te ves forzado a compartir con la persona de tu lado, y esos momentos de llamar a la pizarra o de levantarte y leer, verdadero pánico y cuando te toca, trágame tierra, momentos en los que la mayoría no tenía escapatoria, tenía que tragar saliva y respirar profundamente, y aunque fueran pocas las situaciones así, el miedo, el sudor frío y la parálisis previa, era momentos realmente terribles, y aunque he podido superarlo con los años, hay personas incapaces incluso en la universidad y en el día a día, es verdadero terror para las personas que la padecen.

Unos dirán timidez, pero para mí era miedo escénico, el que se centrara en mí el foco, en el temor a hacer el ridículo frente a otros.

Y el problema creció, cuando empiezas a sufrir acoso escolar, ya no era solo un miedo escénico a hacer el ridículo, ya era miedo ir al colegio, miedo a las personas que me hacían daño.

Pase de un miedo irracional a uno creado por otros.

Y eso es algo que la sociedad en general, ofrece con garantías, da igual lo que hagas, siempre habrá alguien que quiera hacer daño a otros, hasta tal punto de crearle un infierno, a parte del suyo propio.

 

miedo a las personas

 

Justo cuando empezaba a librarme de las cadenas del miedo escénico, conocí el acoso escolar, y es algo que hoy en día se parchea, hace un daño real y puede crear monstruos o personas con fobia social, personas con miedo a las personas y en un mundo como el nuestro donde sí o sí, la mayoría de veces tienes que socializar, es algo muy difícil.

Estas experiencias me condicionaron mucho al contacto con otros, me generaba pánico debido a mi pensamiento de personas igual a dolor, principalmente, a personas nuevas, tampoco favoreció tener una madre con síndrome de Wendy, creándome una falta de habilidades sociales, que he ido corrigiendo, reconstruyéndome.

Y con el tiempo, al darle una oportunidad a la vida y no al infierno, tuve el placer de conocer gente increíble, gente todo lo contrario de mí, que hicieron que cambiara mi miedo a las personas.

Por desgracia al tener una autoestima y confianza muy mermada, me acostumbre a estar con gente, a las palabras buenas y al estar rodeado y sentirme querido, que creo en mi otro miedo, que muy poca gente reconocería, y es el miedo a la soledad.

Miedo a la soledad

Es normal pero la soledad no es mala, si es elegida, el problema es cuando es obligada o cuando estas con gente que te hace sentir solo, he pasado por las tres etapas.

He conocido personas o vivido situaciones donde a pesar de estar rodeado, me sentía solo en el que por mucho que quisiera los gritos de mi alma no eran escuchados.

He estado en situaciones donde me hacían sentir el vacío, como si fuera un mueble mas pero también aprendí mucho, a pesar del dolor, de la tristeza y de la incertidumbre.

Mi historia es muy distinta a la de otras personas que por miedo a la soledad, se vuelve dependientes de parejas con fuerte personalidad, en mi caso me convertí en alguien dependiente de otros, de tener la necesidad de ayudar y complacer a otros.

Sé lo que es vivir con miedo, miedo a las personas, miedo a la soledad, lo que es llorar y lo que es llorar por dentro, también sé perfectamente es como todos beben de tu risa pero nadie de tus miedos y también mantener una sonrisa y muriendo por dentro.

También supe cambiar, y una sencilla pregunta fue la razón de todo, a veces se necesita otro punto de vista de la historia para cambiar el guion de la misma, todo el dolor y el sufrimiento me sirvió para ser más fuerte pero también para darme cuenta de lo que valgo y de lo que vale mi tiempo.

Trabajar en la autoestima, intentar dejar de crear historias en la mente y reforzar los vínculos que se tienen, la soledad no es mala, mala es cuando en ella, eres incapaz de aprender, por eso revisa qué tan libre te sientes de tu familia o de los juicios de los demás, y quizás al alcanzar esa libertad, el estar solo no sea tanto problema.

 

 

La vida es increíble y muchas veces la pasamos, la mayor parte, con miedo, con miedo a las personas, miedo a fracasar, miedo a sufrir pero si algo he aprendido es que no hay mejor maestro que la vida para el que quiera aprender.

He sido también de esos que han buscado miedos en internet e incluso, he buscado escusas para no hacer ciertas cosas para decirme a mí mismo, que no puedo hacerlas.

Ahí no debes buscar la respuesta, la respuesta debes buscarla en ti, déjame decirte que ellos no viven tu vida, tú eres la dueña o el dueño de tu destino, y que los miedos son solo etapas en nuestra vida.

Déjame preguntar algo, más bien pregúntate a ti mismo, a que tienes miedo realmente, al cambio al ser algo desconocido, al rechazo o quedarte solo o a lo que digan los demás, para cambiar solo se necesita quererlo por nosotros mismos, y tras una etapa gris, tengo que decirte, que hay una inmensa paleta de colores.

Los cambios siempre vienen y van, muchas veces por sorpresa pero en cambio, si proviene de nosotros es muy distinto, admito que a veces, los cambios pueden ir a peor, pero también hay la posibilidad de que sea mejor, uno nunca tiene las de ganar pero tampoco las de perder, y es una opción que,  en su mayoría, podemos elegir si es un cambio surgido por nosotros.

Tener miedo al rechazo es algo que siempre hemos vivido, en situaciones personales o simplemente, por buscar trabajo, cuando tienes una edad o un determinado físico o género, la mayoría de las personas en ese aspecto, se marcan solas. Por culpa, de una sociedad que le gusta estigmatizar a todos, si prefieres creer en lo que dices otros, nunca creerás en ti.

Y a la hora de la verdad, todos estamos solos, porque nadie puede decidir por ti, nadie puede saber por ti y mucho menos sentir lo que tú has sentido.

El miedo debe ser una motivación para luchar, y el fracaso debe ser una enseñanza.

Se aprende mucho más del fracaso que del éxito, ya que aprendes para ser mejor.

La vida no recompensa a aquellos que son apáticos, recompensa a los que una y otra vez se levantan para superar sus limitaciones, y es algo que aprendí.

Ya no tengo miedo a las personas ni miedo a la soledad, el cómo vivimos debe ser una enseñanza continua, debe ser una voluntad de superación.

Y es algo que, sin duda, debemos elegir nosotros mismos, y no por otros, la mayoría de las personas, por desgracia, quiere más verte como ellos que cumplir tus sueños o superar tus limitaciones.

Porque ellos decidieron quedarse con su miedo, pero tú créeme, tú tienes la posibilidad de cambiar eso en tu vida, pregúntate que te gustaría contar cuando te pregunten sobre tu vida.

Y para superar los miedos, hay que reconstruirse uno mismo, y si no se tienen las fuerzas o la voluntad para cambiar uno mismo, se debe a acudir a un especialista.

 

 

Todos nosotros, tenemos un infierno al que tememos, por eso es importante estas tres pautas para vencer al miedo, aunque no haya nada seguro para superar un miedo, las recomiendo:

No huir del miedo, hay que pensar y meditar en el tema, pensar en una razón por la que se debe, cuando me di cuenta de mi problema al tratar con otras personas, de mayor, lo que hice fue investigar la razón por que era así, en mi pasado, cada persona es un mundo y no todos los miedos son iguales pero todos deben ser afrontados.

Aceptar que se tiene un problema, la mayoría de las personas es algo que por orgulloso no hace, pero es algo que debemos aprender con el tiempo, es aceptarlo y reconocerlo, darle el valor que merece, ya que es un problema que afecta a tu vida.

Enfrentarte al miedo, puede ser muy variante, para eso debemos averiguar como intentarlo, ya que depende de la situación de cada uno y del miedo que se tiene, para el miedo a las personas, es recomendable un trabajo de cara al público o hacer cosas de cara al público, que te obligue acercarte a otros, para el miedo escénico es bueno, hablar en público y así, hay que hacer lo contrario del miedo, hay que enfrentarlo paso a paso, de la noche a la mañana no se va a conseguir, si pude superar mis miedos, también lo harás, necesitas apoyo y voluntad pero principalmente, una actitud idónea para ello, y esa es: ¿Te va a pasar algo malo de verdad? ¿Estás en peligro real?

Hay miedos que se pueden convertir en fobias o en dependencias y por eso es importante reconocer el problema y afrontarlos, tu propia vida y tu persona, lo agradecerán.

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