La ira, la otra cara de la depresión no tan conocida.

por admin
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Te hablan y por lo más mínimo que te digan, te invade la ira y terminas contestando mal o peor.

Incluso te sorprendes a ti mismo como te invade la ira ante cualquier cosa que te digan.

Y es algo que viví cuando pasé por la depresión, y lo viví muy intensamente, hasta tal punto de tener miedo a reaccionar mal.

La ira, la susceptibilidad o la irritabilidad también pueden venir de la depresión.

Hay que dejar claro que la depresión no es solo encontrarse muy triste, la depresión te impide vivir tu día a día.

Dificulta tus relaciones sociales y laborales, también es importante que cada persona vive la depresión de forma diferente.

Salvo que sea un caso grave, no es algo que puedas ver a simple vista.

Y la depresión le da igual tu estatus social, la puede vivir cualquier persona y de muy distinta forma.

La ira

¿Cómo me di cuenta?

Al principio, sinceramente, no me daba ni cuenta, reaccionaba mal ante cualquier cosa que me decían mis padres o mi abuela.

Y con el tiempo fue a peor, hasta tal punto que tenia que golpear algo para desahogarme, haciéndome daño.

Eso fue algo que viví poco a poco y junto al acoso escolar.

Con el paso del tiempo, empecé a darme cuenta de que lo mío no era normal, ya era muy susceptible y sentía mucha rabia todos los días.

Incluso llegando a conseguir esa misma rabia a que me peleara con amigos y compañeros.

Mucha gente se sorprendía ya que soy una persona muy tranquila.

¿Qué era lo que me pasaba? Lo pensé muchas veces, ya que me daba miedo de pagarlo con alguien que no debía.

Mi susceptibilidad y rabia eran el fruto de la impotencia, de guardarme las cosas hasta tal punto que se volvió en mi contra.

Tardé años en superarlo, y fue prácticamente mi primer encuentro con la depresión.

Era una botella de agua que se había desbordado al sufrir muchas cosas en silencio, y lo viví así por el tipo de familia que tenía y la persona que era.

¿Cómo pude controlar mi rabia?

No es algo que puedas hacer de la noche a la mañana, pero lo primero que hay que hacer: darte cuenta de que tienes un problema real.

Me costó muchísimo darme cuenta de ello, ya que era un crio y me di cuenta cuando lo pagué con gente que no tenían culpa.

¿Lo que usaba para controlarme?

  • Escribir día a día para aclarar y desahogarme.
  • Correr.
  • Leer.
  • Practicar deporte.
  • Videojuegos.

Y controlar mi rabia me llevo años, incluso después de superar lo importante de la depresión con las cuatro primeras.

La última fue la que me hizo hacer la depresión al principio, el aislarme, vivir en mi mundo por así decirlo.

¿Cómo pude diferenciar la rabia a la de un niño mimado?

En esa época no tenia ni idea, con los años al leer mucho del tema me di cuenta de algo importante.

Cuando era un niño mimado lo mío era con pataletas y poco más, era algo puntual, pero cuando empecé a sufrir acoso escolar no era una pataleta.

Me había convertido en una bomba a punto de estallar ante cualquier cosa, y lo repito llegué a tener miedo de mí.

Por la cantidad de ira que sentía, me hacia cambiar radicalmente mi persona.

Por eso es importante aprender a desahogarse, y no solo controlarse, ya que un día te puedes arrepentir.

Ya que puede que te suceda como a mí, ver que eres capaz de asustar a alguien que te importa y sin necesidad de golpear a nadie.

¿Es mala la ira?

No, no lo es si la canalizas o al menos, aprender a hacerlo, ya que cuando estamos en este estado mucha gente se concentra mucho más.

Lo digo, al ser una cosa que me sucedía, sin darme cuenta me concentraba mejor en lo que estudiaba.

Lo peor fue cuando se convirtió en algo que no controlaba ni podía canalizar y empezó a convertirse en un problema.

Sucede lo mismo con la tristeza, son sentimientos que no son malos si son momentáneos y no suceden más.

Todos somos susceptibles de padecerlos, como cualquier otro sentimiento, ya que la rabia puede surgir por sufrir o ver injusticias o una simple noticia. Lo importante es hacer algo con ello.

Ira en edad adulta

No hay dos personas iguales que vivan la depresión de la misma forma, incluso puede que nunca te des cuenta de lo que sufre una persona.

Lo he dicho anteriormente, mis problemas nacieron entre la adolescencia y al convertirme en adulto (14 a 20 años).

Mis problemas con la ira o rabia duraron más que mi problema con la depresión y, aun así, no estoy libre de volverlo a padecer.

La diferencia con la ira en la adolescencia, es muy simple, se llama responsabilidades y dificulta este tipo de problemas en la edad adulta.

Las responsabilidades, según cuales, te irán consumiendo junto a la ira, al menos a mí, me sucedió.

¿Qué responsabilidades hablamos? Trabajo, casa, pareja e hijos.

Ya que no tienes el mismo tiempo, y por eso es importante aprender a tener tiempo para ti mismo y evitar problemas mayores controlándote y alejarla de tu vida.

Incluso la falta de trabajo, casa, pareja e hijos puede una persona llegar a este sentimiento fácilmente.

¿Controlar la ira?

No hay una respuesta universal, ya que depende de la persona y del momento de su vida.

Pero si es importante aprender que nos calma o quien nos calma, tienes que encontrar y aprender lo que te sirve y puede ser muy diferente de mí (mirar más arriba).

Lo que, si te puedo decir, es que en momentos en los que sientas que te pierdes, es respirar hondo, varias veces, y contar hasta 10.

También llevando una vida equilibrada, aprender a soltar y a desahogarse sin hacer daño a nadie ni a nosotros mismos, el dolor es una liberación momentánea.

Es algo que la sociedad no te enseña a hacer, y es algo que aprendes con la experiencia.

Tenemos que encontrar nuestro propio equilibrio emocional y aprender que cosas nos motivan y nos calman.

Los animales son un plus a esa vida equilibrada

En mi caso, aprendí que este tipo de cosas o seres me calman:

  • Los acústicos (música)
  • El sonido de lluvia.
  • Caminar.
  • Pasear por la playa o monte.
  • Escribir.
  • Los animales.

Cada uno de nosotros tiene su lista de cosas que lo calman y motivan, y eso sirve mucho para los problemas de ira, aprende la tuya.

Por eso es importante pensar detenidamente, te sucede porque te pasan cosas en el momento o porque te sucede continuamente por cualquier cosa.

Es importante saber lo que se responde, ya que una es algo muy normal y la otra puede derivar de la depresión o un trastorno.

Cuando es el segundo caso, recuerden que es algo que afecta al día a día.

Conclusiones

La ira es una gran desconocida pero que esta presente en nuestras vidas, en mayor o menor medida.

A veces, no es solo un simple mosqueo al conducir, a veces es algo más que salta como una chispa.

Y es un tema muy importante ya que te puede pasar como en mi caso, hacer que una persona te tenga miedo por verte así.

Por ello, respira hondo y cuéntame tu historia, si la vives o la has superado.

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